Desafiando la suerte: tocar madera… por si acaso
Yo no me considero una persona supersticiosa. Lo digo bastante convencida, además, aunque reconozco que esta afirmación tiene algunos matices…Por ejemplo, no creo que pasar por debajo de una escalera vaya a cambiar el rumbo de mi vida, pero si puedo pasar por un costado, tampoco veo la necesidad de comprobarlo. Con los gatos negros…






