Hubo una época en la que, si no pasaba nada, yo pensaba que algo iba mal. Como si la vida tuviera que estar siempre dándome señales, moviéndome el suelo o, como mínimo, complicándome un poco la existencia para que yo sintiera que estaba avanzando. Y no.
Hay momentos en los que no pasa nada especial. No hay grandes decisiones. No hay cambios radicales. No hay historias que empiecen con un “no te vas a creer lo que me ha pasado”.
Y, aun así, la vida sigue.
Sigues trabajando, sigues pensando, sigues reajustando cosas por dentro. Aunque desde fuera no se note demasiado. Aunque no haya titulares ni drama que contar en la sobremesa.
Durante mucho tiempo nos han vendido que crecer es cambiar constantemente, reinventarse cada dos por tres y vivir en modo “proyecto en marcha”. Pero hay etapas en las que el movimiento es más discreto, casi silencioso. Y no por eso menos importante.
No es que no decidamos. Decidimos cada día, aunque sea quedarnos donde estamos. No es que no ocurra nada. Ocurre lo justo. Lo suficiente para sostener la vida sin tener que estar apagando incendios.
Y eso, aunque no siempre se reconozca, también es una forma de suerte.
La suerte de no vivir con prisa. La suerte de no tener que demostrar nada constantemente. La suerte de levantarte y saber qué toca, sin necesidad de reinventarte cada lunes como si fueras una startup emocional.
Lo curioso es que nos pasamos media vida buscando estabilidad… y cuando llega, sospechamos. Pensamos que quizá nos estamos acomodando, cuando igual lo que está pasando es que estamos en equilibrio.
Cuando no pasa nada visible, puede que no sea falta de movimiento. Puede que sea una tregua. Y no todas las treguas hay que romperlas.
Quizá desafiar la suerte, en algunos momentos, no sea ir a por más, sino darte cuenta de que ahora mismo no hace falta empujar nada. Que ya está pasando suficiente.
A veces las decisiones que tomamos no vienen a complicarnos la vida. A veces vienen a ordenarla mejor de lo que imaginábamos.
¿ Y si esta etapa no fuera un paréntesis, sino una forma distinta de avanzar?
Con gratitud,







