En nuestra vida cotidiana, es habitual que nuestra mente esté atrapada entre recuerdos del
pasado y preocupaciones por el futuro. Sin embargo, la Gestalt nos recuerda que la única
realidad que verdaderamente podemos experimentar es el aquí y ahora. Tomar conciencia
de vivir en el presente es esencial en nuestro bienestar, y un principio fundamental para
conocernos y relacionarnos con los demás de manera auténtica.
Vivir en el presente significa prestar atención a lo que sentimos, pensamos y hacemos en este
instante, sin juzgar ni resistir nuestras emociones. Es un acto de aceptación: reconocer lo
que ocurre dentro y fuera de nosotros sin intentar cambiarlo de inmediato, simplemente estar
con ello. Esta conciencia nos permite gestionar de manera más clara y efectiva lo que la vida
nos presenta, en lugar de reaccionar automáticamente desde viejos patrones o miedos.
La Gestalt también nos invita a comprender la responsabilidad personal de nuestra experiencia.
Esto no significa culparse por lo que sentimos, sino asumir que somos protagonistas de nuestra
vida, capaces de decidir cómo actuar en cada momento. Cada pensamiento y emoción es una
señal que nos ayuda a comprendernos mejor y a tomar decisiones más conscientes.
Otros principios básicos incluyen la importancia de la relación con el entorno y con los demás,
reconociendo cómo nuestras interacciones influyen en nuestro bienestar. La atención plena a
nuestras relaciones y a nuestro entorno nos ayuda a detectar necesidades, límites y deseos
propios, fomentando una vida más equilibrada y auténtica.
En resumen, vivir en el presente según la Gestalt nos enseña a:
1. Observar y sentir el aquí y ahora.
2. Aceptar nuestras emociones sin juzgarlas.
3. Ser responsables de nuestras elecciones y acciones.
4. Conectar de manera auténtica con los demás y con nuestro entorno.
Practicar estos principios no es un proceso instantáneo, pero cada pequeño paso nos acerca a
una vida más consciente, plena y conectada. La Gestalt nos recuerda que la verdadera
experiencia de la vida ocurre ahora, en este instante, y que aprender a vivirlo plenamente es un
regalo que nos hacemos a nosotros mismos.






