Comentarios que se escriben muy rápido
Internet tiene algo curioso: convierte a cualquiera en experto en vidas ajenas en cuestión de segundos. No hace falta conocer a la persona, ni entender su historia, ni siquiera detenerse demasiado; basta un móvil, una cuenta y un momento de impulso para opinar sobre la cara de alguien, sobre su cuerpo o sobre su forma…

